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¿Es tan importante aceptar las cosas que vivo? Cómo la Luna y Saturno pueden funcionar bien… o mal

astrología

Uno de los temas estrella en los procesos de terapia es la aceptación.

A menudo, el no aceptar lo que nos sucede es una fuente de dolor o insatisfacción constante.

No acepto que esté en este lugar ahora, o que cobre tal sueldo, o que mi pareja se haya ido sin decirme adiós, etc.

Y no solo el no aceptar lo que nos sucede, sino el no aceptar lo que nos sucedió.

No acepto que tuviese la madre que tuve, no acepto que jugase tan mal, etc.

Pero incluso el no aceptar lo que les sucedó a otros o incluso simplemente, el no aceptar lo que sucedió.

No acepto que la guerra civil fue como fue, no acepto que la medicina… o que los astrólogos…, etc.

Aceptar es reconocer que eso que ocurrió, ocurrió. Algo, en principio sencillo, ¿verdad? pero no tan sencillo cuando entramos en los terrenos del psiquismo humano.

Porque ¿cuál es la parte difícil de la aceptación?

La interior.

Desde fuera lo podemos razonar, “Sí, sucedió esto”, “Sí, si yo lo acepto…” pero desde dentro podemos estar negando esa experiencia.

Y esto se llama conflicto. Estar en conflicto con uno mismo, o mejor dicho, estar en conflicto en uno mismo. Dices NO a lo que es SÍ.

La mente y el Aire

Déjame incidir en este último punto.

Leyendo este artículo puedes decir “Yo no tengo problemas en esto, yo acepto las cosas, algunas me gustan y otras no, pero las acepto…”

La mente en Astrología tiene que ver con el elemento Aire, y el Aire viene y va. ¿Verdad que es muy fácil decir SI y al segundo decir NO?

Cambiar de opinión se puede hacer rápidamente, y diría que algunos compiten y lo practican como deporte cada día (je)

Podemos decir una cosa y al rato decir la contraria.

Y es que, cuando se trata de conocerse a uno mismo y verse cómo es, cómo actúa, no se trata de utilizar la mente (“Yo acepto las cosas que me pasan”), sino que se trata de mirar y observarse con atención, sin dar por supuesto algo.

Y sinceramente, seamos claros, esto no lo hace la mayoría de la gente.

Responder desde la mente es fácil pero poco enriquecedor para el autodescubrimiento y Desarrollo Personal. Responder desde dentro, con pausa y consciencia, es más lento, pero siempre tiene asociada una sensación de plenitud difícil de explicar, seguro que sabes a lo que me refiero…

Lo que pasa es que es fácil “caer en la mente” y responder desde allí, más cuando estamos bombardeados de ruido en el exterior y vamos con prisa.

El Yo no reside en la mente.

Te propongo un ejercicio de humildad

Sabes que en Sermasyo estamos muy enfocados en el Desarrollo Personal, y en cómo la Astrología es una herramienta increíble para hacer Desarrollo Personal.

Así que vamos allá.

¿Me acompañas a hacer un ejercicio?

Emplea un par de minutos para ser humilde y anotar algo que sucede en tu vida y que no aceptas.

Mejor 5 minutos o 10, pero al menos utiliza un par de minutos, porque si no es así, no vas a encontrar nada, o vas a responder desde la mente, o vas a responder lo que ya de antemano crees que no aceptas.

El Desarrollo Personal es para personas pacientes, que reservan y emplean tiempo para sí, ellos son los que avanzan más rápido.

¿Hay algo que entre por tu oído y te gustaría cerrarlo o irte?

¿Hay algo de lo que no quieres hablar de ningún modo?

Yo, de vez en cuando, hago este ejercicio y es superútil y revolucionario.

Si quieres estar bien contigo mismo, las respuestas que obtienes te obligan a mirar de otra forma la realidad y fluidificar tus emociones.

Como digo, en psicoterapia éste es el pan nuestro de cada día.

Si has hecho el ejercicio, te doy la sincera enhorabuena, y si compartes en el espacio de comentarios algo que hayas descubierto en el proceso, chapeau.

Por nuestra naturaleza humana, la negación ocurre en nuestra psique mucho más frecuentemente de lo que nos imaginamos, con lo que compartirlo y leerlo en otros, nos hace sentir más humanos y crecemos.

Por ejemplo, diré que hace muchos años yo negaba… ¡la Astrología! ¿Cómo puede ser que la gente se crea eso?

Es muy gracioso (por no decir ridículo) ver cómo uno llama “tontos” a los demás cuando el tonto es uno mismo 😊

Y así con muchas otras cosas. La negación ocurre, es normal, lo importante es darse cuenta y “corregirla”, para dejar de estar en lucha con algo, interno o externo.

¿Qué es aceptar?

Entenderse, quererse, realizarse. Todo empieza por conocerte. Descubre qué puede hacer la Astrología Transpersonal por ti

Aceptar quiere decir que yo permito que lo que está ahí penetre en mí.

Esta frase hay que sentirla más que nunca.

Aceptar quiere decir que yo permito que lo que está ahí penetre en mí.

¿Te ha ocurrido algo al leerla?

¿Verdad que aceptar no es tan fácil?

Muchas personas viven completamente cerradas al mundo, con lo que en realidad, no aceptan nada!

Dicen SI o NO según las creencias y respuestas internas que ya tienen desde hace años.

No puedes aceptar si no escuchas, si no te abres, si no estás dispuesto a que “eso” penetre en ti…

Pero no acaba aquí el aceptar.

Aceptar no solo es dejar pasar, sino también responder.

Porque si lo dejo pasar voy a responder de forma natural.

Para que se entienda rápido, ¿a que cuando alguien te da un abrazo sentido te sale responder espontáneamente?

Esto es así, funcionamos así.

Pero fíjate que eso ocurrió porque permitiste el abrazo, sentiste el abrazo sentido, aceptaste el abrazo. 😉

Aceptar, por tanto, es necesario para vivir en plenitud y responder con plenitud.

¿La Carta Natal te ayuda a “aceptar”?

La Carta Natal es tu foto, en ella puedes mirarte y reconocerte, hasta donde llegues…

Por tanto, la Carta Natal es una herramienta valiosísima para hacer terapia y autoterapia.

Ya nadie se escandaliza de que llevamos décadas usando la Astrología para la Psicología. ¿Desde cuándo? Desde que nació la Psicología, porque la Astrología estaba ya antes. 😊

En la Carta Natal podemos descubrir los lugares en los que estamos más cerrados o no estamos muy dispuestos a abrirnos.

Uno de ellos es el que nos indica Saturno. De él hemos hablado en varias ocasiones.

¿Esto es malo? O ¿Saturno es malo?

No, Saturno tiene la función de cerrar, por tanto no busca abrirse. En el fondo, no quiere aceptar nada porque así estamos más seguros…

Pero claro, no somos solo Saturno. Y si —nos— estamos viviendo solo así, desde nuestro lado saturnino, podemos hablar de intolerancia, escepticismo, insensibilidad, etc.

Nuestro Saturno, a menudo es un vigilante y protector de nuestra vida demasiado exigente, tanto en cuanto no deja pasar a nadie. El “Santo y seña” que pide a las nuevas personas que se acercan a él es una contraseña de 16 caracteres de letras, números y símbolos, y claro, así no se puede. 😃

Mira la Casa donde se encuentra tu Saturno y tendrás pistas sobre dónde tiendes a “no aceptar”.

Pero hay otro rasgo astrológico que es muy útil para conocer nuestras aceptaciones y negaciones y trabajar terapéuticamente este tema: la posición de la Luna en tu Carta Natal.

La Luna tiene múltiples significados y correspondencias con la psique, y uno de ellos es el abrirnos al “Tú”.

Con la Luna contacto contigo y te entiendo, porque me pongo en tu lugar.

Con la Luna te escucho y establezco un puente emocional contigo.

Con la Luna acepto y te acepto.

Con la Luna respondo y te respondo.

¡Ay la Luna!

Trabajar nuestra Luna, saber realmente qué hace en nuestra Carta Natal, cómo se comporta, cómo actúa ante lo nuevo, qué necesita, etc., es un tesoro incalculable.

Mira la Casa dónde se encuentra tu Luna y reflexiona acerca de si estás abierto o no a tener experiencias en esa área de la vida. Y reflexiona acerca de cómo respondes cuando ocurre algo allí.

El ejemplo de Manuela

Ésta es la Carta Natal de Manuela.

Cuando vino a terapia nos decía que se sentía bloqueada. Que sabía que algo no iba bien pero no sabía el qué, y que necesitaba ayuda para descifrarlo y resolverlo.

En su mapa encontramos mucha información, y si lo conjugamos con los Tránsitos de aquel momento más (Manuela vino en ese momento y no en otro a Consulta, y eso lo podemos comprender con la Astrología)

Pero ahora nos centramos únicamente en Saturno y la Luna.

Saturno se encuentra en la Casa 1. ¿Puerta cerrada con llave? No, con cerrojo.

Actúa con cautela, no vaya a ser que…

Ése es un patrón que tiene marcado. El ímpetu de Marte seguro que le ha jugado malas pasadas y vino Saturno a cortar el juego.

Vamos a la Luna. En Casa 4, en “su casa”.

Manuela nos cuenta que no mantiene conversaciones con su marido desde hace años.

¡Cáspita! ¿Cómo puede ser? Más en una Luna en Géminis…

¿Qué pasó?

Que la Luna, en vez de abrirse, se cerró.

Porque la misma cosa que se abre se puede cerrar; si no, no se podría abrir.

No hacía falta que nos dijese nada: verla físicamente, decaída, insegura, miedosa, nos delataba el problema, pero si nos cuenta que ya no habla y apenas tiene amigas… pues ya sabemos que esa Luna necesita mucho Desarrollo Personal!

Nos pusimos manos a la obra y el solo hablar ya le hizo sentir muy bien, pero había que trabajar mucho más.

Si hay interés, ya en otra ocasión analizamos más a fondo su Carta Natal y el proceso de terapia realizado, pero lo que sí puedo adelantar es que tras unos pocos meses, Manuela se divorció de su marido y comenzó una etapa más libre y auténtica.

Manuela se apagó y se cerró porque no tenía nada que ver con su marido. Pero no aceptaba que no tenía nada que ver con su marido, no aceptaba que su marido no tenía nada que ver con ella, no aceptaba que el divorcio podía ser una solución… … … NO ACEPTABA.

Éste fue el trabajo terapéutico base que hicimos con técnicas de Gestalt y Astrología Transpersonal: reconocerse en su forma de Ser real, despertar, vivir con consciencia…

Y este ejemplo demuestra cómo las posiciones de los Planetas no mandan, sino que somos nosotros quienes mandamos sobre las posiciones, o al menos es un ten con ten… 😊

La Autorrealización es para vivirla

Recuerda, Aceptar es permitir que lo que está ahí penetre en mí, y responder con todo mi Yo.

Estar en conflicto y negar algo no debería ser “lo normal”. No porque no sea sano (que no lo es), sino porque en el fondo deseamos no estar en conflicto.

Y ahí está nuestra Luna, nuestro Saturno, nuestra Carta Natal para mostrarnos ese comportamiento y sobre todo indicarnos el camino para Ser.

La Autorrealización no es un ideal, es el resultado de comprender profundamente lo que necesitas y eres.

José Ignacio Marina Mora es Psicoterapeuta Transpersonal y creador de Sermasyo. Su misión como instructor de Astrología y Tarot es mostrarte herramientas terapéuticas para la Realización Personal. Si sientes el impulso de crecer interiormente y tienes ganas de aprender, este es tu sitio.

    Comentarios

    • Isabel Mª septiembre 5, 2018

      Es un tema muy difícil el que planteas José Ignacio. Qué difícil es ver mi pequeñez, mi debilidad, mis zonas vacías… y aceptarlas.. ¡!!!
      Pero una vez que entiendo que no soy algo completo ni perfecto, que soy lo que soy, disfruto más de mí, me cargo más de energía porque no lucho contra mí misma.
      No lucho contra mí. Ufffff ¡qué liberaciónnnnn!. Qué ahorro de energía y desgaste.
      Claro que esas zonas, mis zonas débiles y vacías… traen jaleo con las circunstancias que vivimos, conflictos y roces, pero los entiendo desde la conciencia de mi limitación. Pues sí, es así.

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 5, 2018

        Hola Isabel,

        Comprendo lo que dices, pero déjame aprovechar tu comentario para decir que somos algo completo y perfecto 😉 Se trata de redefinir la perfección o imperfección.

        El águila es incompleta e imperfecta? O completa y perfecta?

        O si quieres, el niño se vive incompleto o imperfecto? O Es, sin compararse o medirse con patrones?

        Somos limitados pero no imperfectos.

        Ser diferentes no es ser incompletos.

        Como digo, este tema de aceptarse y aceptar (porque luego está el entorno, lo que pasa en el mundo, cómo es la persona tal o cual) es una constante en los procesos terapéuticos, y es que no basta con saber que es más positivo “aceptar”, hay que integrarlo de verdad. Y esto es un trabajo interior.

        Saludos y gracias por tu comentario!

        Responder
    • Daniel Firpo septiembre 5, 2018

      Todo lo que estoy aceptando o no aceptando afuera en realidad lo estoy aceptando o no aceptando dentro mio. Para el inconsciente el otro no existe simplemente me muestra cuestiones mias, reconocidas o no.

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 5, 2018

        Así es, Daniel…

        Responder
        • Daniel Firpo septiembre 7, 2018

          En cuanto al tema de la ACEPTACION me suena a resignacion, yo lo cambiaria por RECONOCER, ya que a partir de alli puedo TRANSFORMAR algo.- Y ese RECONOCER comienenza con nosotros mismos o sea reconocer nuestra propia configuracion energetica.cuyo dibujo representa la CN y con la que venimos a este planeta -escuela a intentar aprobar ciertas materia mediante la practica o experiencia vivencial de las mismas. Y justamente como cuando estamos en la etapa escolar tradicional hay materias que aprobamos sin mayor esfuerzo porque traemos saberes anteriores y otras en las que venimos debiles.Entre estas ultimas podemos zafar de alguna y dejarla para mas adelante pero generalmente hay al menos UNA que tenes que aprender SI o SI, por las buenas o por las malas. Este trayecto educativo va a estar señalado por el ASCENDENTE que me indicara cual va a ser la tematica principal de los trabajitos practicos que me pondra el profesor (LA VIDA) una y otra vez hasta que aprenda como resolverlos En muchos casos esa materia que tanto tiempo y sufrimiento nos costo se convierte en nuestra mayor habilidad personal (incluso para seguir practicando a traves de la ayuda a los demas). Estoy en lo cierto ?. Abrazo

          Responder
          • José Ignacio Marina septiembre 7, 2018

            Hola Daniel,

            Es cierto que a algunas personas Aceptar les suena a resignación, pero realmente son 2 acciones internas diferentes. Fíjate cómo hemos definido Aceptar en el post: “Aceptar quiere decir que yo permito que lo que está ahí penetre en mí.” ¿Verdad que es diferente a resignarse? Cuando aceptas no abandonas, al revés, lo tomas, lo aceptas, para poder hacer algo al respecto. Y de hecho, respondes, como también comento en el post.

            El trayecto educativo, empleando tus palabras, está recogido en parte en el Ascendente, pero va mucho más allá. El aprendizaje de vida aborda toda la Carta Natal y el AC no siempre indica la temática principal a trabajar. Las recetas no caben en la Astrología Transpersonal como contaba en los 7 errores. Al comenzar a aprender Astrología está bien destacar la importancia del Ascendente pero cuidao con pasarnos… 😉

            Un abrazo, Daniel, espero te vaya muy bien por allá! 🙂

            Responder
    • Ángeles septiembre 6, 2018

      Hola. Has elegido un tema muy duro, y me remueve muchas cosas dentro. Hay una seríe de cosas de mí que no aceptaba, ahora de adulta ya se han calmado pero abrir ese tema
      me dá dolor porque me trae malos recuerdos,A mí este tema me lleva a mi infancia, y a lo mejor hay que empezar por ahí para hacer el trabajo personal.
      Un saludo

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 6, 2018

        Te comprendo, Ángeles… Es fácil teorizar sobre el tema y decir cosas como “Hay que aceptar las cosas tal y como son”, etc, pero la realidad es otro cantar!

        Es necesario aprender a Aceptar, porque aprendimos a juzgar, criticar, comparar, menospreciar, etc.

        Como bien apuntas, muchas veces el trabajo personal comienza yendo a nuestra infancia.

        Saludos y gracias por tu comentario!

        Responder
    • Manuel Noriega Borrachero septiembre 6, 2018

      Hola a todos!
      Maravilloso artículo. Efectivamente, como bien dices Jose Ignacio, el no aceptar, el negar, e incluso el reprimir -no querer ver algo que consideramos que “no debería ser” y, por tanto, meterlo en el saco del olvido inolvidable-nos trae unas consecuencias muy negativas en nuestra vida que nos impiden, entre otras cosas, vivirla plenamente siendo nosotros mismos.
      El aceptar para poder fluir mejor en consonancia con lo que realmente somos, es esencial para autorealizarnos, y esto se ve muy frecuentemente en terapia y en la vida de cada uno.
      La Astrología es una maravillosa herramienta para descubrir todas estas cuestiones que inhiben nuestra autorealización y, de ese modo, poder avanzar.
      Dicho lo anterior, hay que reconocer que a veces es muy difícil darse cuenta, tomar conciencia, de todo esto pero que, por otro lado, es indudablemente lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos y por los demás.
      Gran ejemplo el de la CN de Manuela. En la de Manuel (o sea yo jeje) Tanto Saturno como mi Luna están en Casa 11 y, es cierto, que siempre he sentido el conflicto entre querer contactar con los amigos y andar con pies de buzo.

      Un enorme abrazo!

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 6, 2018

        Gracias Manuel, y es verdad que esa es una de las dificultades, identificar eso que no aceptamos pero que no nos damos cuenta porque se “cuela” sin querer. Es ya un automatismo o supuesto arraigado.

        Por eso revisarnos de vez en cuando es muy saludable! Pero tenemos un mapa excepcional que nos ayuda a mirar-nos, y mirar al lugar apropiado, con foco, sin perdernos en distracciones: la Carta Natal 😊

        Un abrazo y gracias por tu comentario!

        Responder
    • ANA MARIA COSTA septiembre 6, 2018

      Tengo Luna conjunción Neptuno en casaX y Saturno en la misma casa pero ya no en conjunción. Se me hace muy difícil aceptar la salida al mundo porque no sé si yo veo tan diferentes a los demás con respecto al mundo o soy yo quien se cuestiona a sí misma por sentir que nada de lo que está en los otros es posible en mí. Por ejemplo, me resulta muy difícil establecer lazos afectivos.

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 7, 2018

        Importante configuración la que tienes, Ana 🙂 Hay que “rascar” y contactar con esas energías, trabajarlas, para fluir en esa salida al mundo, como dices.

        Responder
    • Maria Teresa Martin Gómez septiembre 7, 2018

      Hola a todos@s
      Ufff Jose Ignacio vaya temita eh!!!
      Sin duda estamos buceando en nuestro baúl de los recuerdos ( hasta los escondidos) para zarrandearlos y pulirlos !!!!
      ACEPTACIÓN uff inmensa palabra, que utilizamos tan a la ligera ehh!! Pero con sólo pararte un momento a pensar realmente en su contenidol, como poco te inquieta ( al menos a mi) por todo lo que implica claro!!
      Te remueve demasiado diría yo, pues es bien difícil aceptar vivencias que dejan huellas tan profundas!!
      Pero lo peor aún es aceptar que además tú repites patrones en muchos aspectos, consecuencia de esas huellas y que precisamente rechazadas o juzgadas como si nada tuvieran que ver contigo, jajaja ilusaaaa!!!
      Creo que es demasiado difícil aceptar esa sombra que te pisa los pies sigilosamente y que aunque quieras huir de ella, a veces te atrapa y saca lo peor de ti!!!
      Tendríamos que aceptar tanto no????
      Pero también estoy convencida de que es el único modo de liberarte de tus pesadas mochilas!!!

      Un abrazo

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 10, 2018

        Hola Mayte!

        Totalmente de acuerdo… Aceptar puede sonarnos poca cosa pero… uf!

        Aceptar es Respirar plenamente… A menudo estamos cerrados a pensamientos o sentimientos de forma inconsciente (no queremos escuchar algo o ver algo), y eso va en dirección opuesta!

        Aceptar no es una acción mental, implica una acción interna de todo el Yo que no siempre es fácil.

        Un abrazo y gracias por tu comentario!

        Responder
    • Lola septiembre 8, 2018

      Hola
      El tema de la Aceptación a priori parece sencillo, pero no lo es, muy al contrario, en situaciones complicadas, se puede enfermar por no aceptar. Yo siempre distingo entre tres cosas que pueden parecer iguales pero que son muy distintas y digo: «Se entiende con la mente, se comprende con el corazón y se ACEPTA con el ALMA».
      El proceso de entender es muy mental, el de comprender interactúa directamente con las emociones pero aceptar…es algo más profundo, no basta con entenderlo, ¡hay que vivirlo! Me ha encantado esa definición que das “Aceptar es permitir que lo que está ahí penetre en mí, y responder con todo mi yo»
      Es probable que no acepte porque ¡echo el cerrojo!, no quiero saber nada de esto, y entonces vienen los bloqueos y más bloqueos… pero el hecho de intentar quitarme del medio eso que no quiero aceptar, no es suficiente para que pase, para que olvide… Al menos no lo es para mí, que tengo más o menos claro el proceso pero que todavía hay cosas que no me atrevo a mirar de frente, posiblemente esté ahí lo que no acepto?
      Un abrazo

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 10, 2018

        Excelente comentario, Lola!

        Lo suscribo plenamente… y reproduzco tu frase:

        «Se entiende con la mente, se comprende con el corazón y se ACEPTA con el ALMA».

        Un abrazo!

        Responder
    • Manuel Noriga Borrachero septiembre 12, 2018

      Hola a todos!

      El tema de tomar aceptar tomado como resignación es, en mi opinión, algo que está muy arraigado en la calle, en el discurso social. De ahí opiniones como: “así es la vida y tienes que aceptarla”. En este ejemplo vemos claramente que el significado que se le atribuye a aceptar es el de resígnate, las cosas son así inmutables, no se pueden cambiar.

      Pero un ámbito en el que se ve muy bien la concepción de aceptar como condición previa, precisamente, al cambio, es, entre otros, en la terapia. Por ejemplo: si alguien es alcohólico y sigue diciendo a los demás (y a él mismo como suele ser habitual) que puede dejar la bebida cuando quiera, se ve claro que se está auto engañando. En este sentido, primero ha de aceptar su problema, porque sino básicamente… ¿qué va a cambiar?.

      Por ello el verdadero cambio implica una necesaria toma de conciencia de la situación. Este es su sentido, al menos, terapéutico.

      Un abrazo!

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 12, 2018

        Concuerdo contigo, Manuel. Debemos tener muy claro qué es Aceptar, y reflexionar sobre ello, porque el cambio no se posibilita sin la previa aceptación de la realidad.

        Un abrazo y gracias por tu comentario!

        Responder
    • Rebeca Campos Delgado septiembre 12, 2018

      Qué tema! Aprendiz principiante en diferentes áreas terapéuticas, lo que muchos llaman una cursóloga que no se afilia a ninguna terapia, que aprende un poquito de todo pero que es más feliz cuando se suelta de lo aprendido y sigue su propia intuición. Creía que iba creciendo… y de pronto, fuera de mí todo se detuvo!. Todo intento de proponer movimientos externos me responde “cerrado, ahora no”. A la vez, veo cómo dentro de mí surge una determinación a no “intentar nada más” a aceptar esta aparente parada externa y a comenzar una revolución interna brutal. Esta es en breves palabras un poquito de la experiencia de aceptación que estoy transitando.

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 12, 2018

        Aceptar tu momento, aceptar cómo eres, aceptar tus errores, aceptar tus virtudes…

        Gracias por compartir tu experiencia de aceptación, Rebeca! Suena muy tú 😊

        Responder
    • Carmen septiembre 12, 2018

      Hola y gracias por tus artículos. Tengo a Saturno en casa 8 y un profundo sentimiento de dualidad; por un lado y a pesar de ser abierta y simpática rechazo mostrar a los otros mi esencia más íntima; y por otro sé que me siento bien ayudando a los demás. Sé que no es incompatible pero me hace sentir mal y no sé qué debería hacer: aceptarlo o intentar cambiar ese aspecto tan individualista de mi personalidad. Saludos.

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 12, 2018

        Hola Carmen,

        Expresas muy bien tu tensión. Hay un deseo y un temor a la vez a compartir tu fondo. Vivir a Saturno en plenitud conlleva un proceso, cualquier cosa que te responda quedará en palabras, pero para empezar no juzgaría tu aspecto como individualista.

        Necesitas ser tú, y en esa acción te surgen retos que son necesarios superar. Si te dices “soy individualista”, no rompes la barrera, no llegas al ruedo, donde ocurre la experiencia, y quedas bloqueada en tu pre-conflicto.

        Para ayudarte concretamente, habría que conocer tu Carta Natal, etc. Para que veas la importancia de Saturno, en la Formación abordamos el proceso a realizar para reconciliarse con Saturno. Es una pieza clave para la Autorrealización, y no por malo, sino por bueno, pero que no lo hemos sabido entender.

        Un abrazo.

        Responder
    • maria septiembre 12, 2018

      Hola!
      Tengo luna en capricornio en casa X, y relacionándolo con la aceptación últimamente he llegado a la conclusión de que el único reconocimiento que necesito es el mío propio, y al final lo mejor que puedo hacer conmigo misma es tratarme con amor en lugar de con exigencia. Al aceptar lo que los demás crean o piensen de mi, eso deja de importarme.
      Mi Saturno está en virgo en casa V, pero ya en conjunción con cúspide de la casa VI, … ¿qué tengo que aceptar?.
      Gracias. Un saludo.

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 12, 2018

        Hola María,

        Lo que tenemos que aceptar va más allá de la posición de un Planeta en un signo o casa, pero desde luego con Saturno en Virgo y en la Casa 6, aceptarte perfeccionista y limitada a la vez es crucial. Parar allí donde la exigencia se convierte en molestia y pierdes el foco.

        Un abrazo.

        Responder
    • Araceli septiembre 12, 2018

      La aceptación en mi punto es darnos cuenta de ver las cosas como son, lo cual podemos ver con claridad y la oportunidad de analizar y tomar correctas decisiones, en la resignación es ver las cosas como tal y pensar como una desventaja para uno, ya no actuar lo cual nos da a sentir una frustración y le damos la espalda para evitar sentir esa molestia.

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 12, 2018

        Me gusta tu definición, Araceli. Aceptar te lleva a ver las cosas con claridad. En la medida en que no aceptamos no vemos con claridad, por tanto… hacia adónde vamos?

        Un abrazo y gracias por tu comentario!

        Responder
    • Elizabeth Gayán septiembre 12, 2018

      Hola José Ignacio: Aceptar es permitir que algo entre en mí.. Sí,hay un antes y un después al leer esta frase, cierto que no te deja igual.
      La aceptación me permite avanzar, sólo cuando acepto puedo soltar y transformar. La resingación es conformismo y no da pié al progreso, la aceptación es un acto de apertura y la resingación de cerrazón. Para mí aceptación incluye entendimiento y amor que juntos dan la comprensión, es como la inteligencia del corazón. Una madre acepta que se tiene que levantar por la noche a darle el biberón a su bebé ya que entiende que el niñito no puede tomárselo sólo y además le ama, porque si sólo lo entiende se levantará a regañadientes pero si le ama, entonces no le molestará, lo aceptará. Muchas cosas las he aceptado cuando las he visto claras, en ocasiones han tenido que pasar años para que la vez veintemil fuera la gota que colma el vaso para que se encendiera la luz de mi conciencia.. Ahora lo veo!! Ahora lo acepto. . No podemos forzar la aceptación hay que rumiar, reflexionar, meditar , hay que querer avanzar, integrar y tener mucha paciencia con nosotros mismos. Es importantque querer progresar. Tengo Saturno en casa 3 en Piscis y la Luna con aspectos duros en casa 9 en Virgo. Me ha costado aceptar que soy impaciente que hay personas que consiguen cosas más rápido siendo más lentas que yo.Me ha costado aceptar que he tenido dificultades para entender la Tecnología y la Ciencia queriendo haber sido una gran científica en algún momento de mi vida. Me ha costado aceptar que otros lo han logrado con mucho menos esfuerzo que yo. Pero al final lo vi y lo acepté, no era mi camino, mi alma no quería eso, era el ego el que lo quería..
      Me cuesta aceptar al incoherencia. Por eso cuando alguien me habla de una cosa y estoy captando otra completamente diferente, siempre le doy mil oportunidades más, pero al final ya no quiero hablar más con esa persona, la acepto como es pero la pongo un poco distante en mi vida.

      Un abrazo
      Elizabeth

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 12, 2018

        Hola Elizabeth,

        Excelente compartir, gracias. Permíteme reproducir una frase: “No podemos forzar la aceptación hay que rumiar, reflexionar, meditar , hay que querer avanzar, integrar y tener mucha paciencia con nosotros mismos.”

        Aceptar es el proceso de la vida… No somos una persona que un día decimos “Ya está, yo acepto, lo conseguí”. Somos algo en continua transformación y el Aceptar (o no) es una de nuestras compañeras de viaje… Siempre hay algo nuevo que mirar, afrontar, aceptar e integrar.

        Enhorabuena por tu proceso, Elizabeth. Es evidente que has trabajado tu Saturno y tu Luna y eres coherente contigo. Genial.

        Un abrazo.

        Responder
    • Jonathan Vigal septiembre 13, 2018

      Bueno Jose Ignacio eso que planteas al principio de mi vida me costaba mucho, ahora he aprendido a llevarlo con mas calma, yo soy nacido bajo el signo cáncer ascendente escorpión, luna en capricornio, mi fecha natal es 10/07/1976 3.00pm hora de Venezuela en caracas, mi venus esta en cáncer y mi saturno en Leo… uyy eso de aceptar ha sido un tema, pero luego de acontecimientos importantes de mi vida logre ver la fuerza transformadora que aporta la aceptación… aprendí este dicho hermoso, valga la redundancia: Dios dame fuerzas para aceptar aquello que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que puedo y sabiduría para discernir la diferencia…

      Para mi aceptar es dejar fluir las cosas, y seguir viviendo, es incluir esa paz, ese bienestar, dentro de lo que no entendemos y agradecerlo, porque la vida es inclusiva… y si incluimos la paz, la serenidad y el agradecimiento inclusive en aquello que no deseamos, no entendemos o no esperábamos, lo transformamos…

      La transformación de cada acontecimiento vivido sucede, antes internamente, nunca externamente. Es desde ahí que empieza el verdadero cambio de la óptica de aquellas cosas que no solemos entender, que nos preguntamos ¿porque? y la verdadera pregunta es ¿para que?…. he ahí donde esta la diferencia, cuando nos suceden cosas buenas agradecemos y lo sentimos, lo vivimos… pero nunca nos preguntamos ni el ¿por qué? ni el ¿para qué?, pero cuando suceden cosas “indeseables” nos atiborramos de preguntas, la razón es que es mas fácil aceptar el bienestar, vivirlo y sentirlo, sintonizarnos con el en el “aquí y ahora”, pero fluimos con él. Pero cuando se trata de cosas “no deseadas”, que tocan vivir, como ejemplo: la muerte de un ser querido, una ruptura amorosa, el despido de un empleo, un fracaso económico, etc, etc, etc nos enganchamos tanto en las preguntas porque y para que, sin conseguir respuestas… y lo que estamos haciendo es no dejando fluir las cosas sino “enganchandonos” a lo negativo. Debemos “engancharnos” mas a menudo con lo positivo y dejar fluir lo negativo, la vida sino seria mas fácil, al menos fluiría mejor, y nos acostumbraríamos a ver el contraste de lo positivo que hay en ella.

      Gracias.

      Jonathan Vigal

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      • José Ignacio Marina septiembre 13, 2018

        Es muy cierto lo que comentas, Jonathan. Cuando nos preguntamos mucho por qué, por qué, por qué, ante algo que hemos vivido, no estamos aceptando. En realidad estamos intentando esquivarlo…

        Preguntarse está bien, pero muchas veces es necesario aceptar aunque no entendamos, aunque no encontremos razones a lo sucedido.

        El tema tiene su cosa 😀

        Gracias por tu comentario.

        Responder
    • Isabel Peñalba Esteves septiembre 13, 2018

      Hoy acepto comentar el post, tras una semana dándole vueltas al tema en mi cabeza… 😛

      Para mí, la aceptación de que nos hablas, José Ignacio, tiene que ver con asumir una actitud cada vez más receptiva, femenina, al tranquilo y paciente estilo de La Papisa (la carta II del Tarot).

      Respecto a la comentada diferencia entre “aceptación” y “resignación”, comparto con vosotr@s lo que oí el otro día en un video de YouTube: “acepto que la puerta esté cerrada, pero me levanto y voy a abrirla”.

      Personalmente, me ha tocado mucho pensar en la diferencia entre aceptar “en la mente” y aceptar “en el corazón”. Acepto que mi carta natal tiene “mucho Aire”, y acepto mi dificultad en expresar mis verdaderas emociones y necesidades ¡hasta a mí misma! Acepto que no siempre soy capaz de aceptar en realidad y que debo entrenar mi paciencia conmigo misma y con los demás. Acepto que soy imperfectamente perfecta tal y cual soy, ¡perfeccionista casi al máximo!

      Cuando somos capaces de aceptar aquello que no aceptamos, lo que no aceptábamos deja de ocurrir, porque ya ha cumplido su propósito; lo hemos visto, le hemos echado luz a la sombra.

      “Yo creo que nada sucede por casualidad, ¿sabes? Que, en el fondo, las cosas tienen su plan secreto, aunque nosotros no lo entendamos…” (Carlos Ruiz Zafón)

      Luna en la casa 8 y Saturno en la casa 12… aprendiendo a comunicar y transformar a traves del silencio y del inconsciente… 🙂

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      • José Ignacio Marina septiembre 14, 2018

        Hola Isabel,

        Esta cuestión de qué aceptamos y qué no, y cómo lo hacemos nos debe movilizar a todos. Qué diferente es aceptar “de boquilla” y aceptar “de verdad”. Se percibe lo mismo de un modo muy distinto. Y siempre debemos vigilar la mente, que a menudo acapara al Yo, acallando el resto de nuestras partes.

        Pero el Alma está por encima, y por eso vivimos lo que vivimos y vuelve una y otra vez el “¿Aceptas de verdad esta experiencia de…?”

        Dices que tienes mucho Aire, muy mental, perfeccionista, etc, y mira, Luna y Saturno en Casas de Agua… 😉

        Gracias por tu comentario, un abrazo.

        Responder
        • Isabel Peñalba Esteves septiembre 14, 2018

          ¡Es verdad! (… me he reído sóla…)
          Es más: tengo Luna e Saturno en casas Y signos de Agua!!!!
          Al leer, me ha ocurrido pensar en el “eje” Justicia-Luna –> perfección x emoción…
          Muchisimas gracias, José Ignacio, por haberme despertado estos “clicks” 🙂

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    • Adrian septiembre 14, 2018

      Muy agradecido por tu artículo. El no aceptarte es hacerte daño a ti mismo. Tener una luna en escorpio y un saturno en capricornio, sin duda es una invitación a aceptar la timidez y la introversión, pero también es una invitación a superarla. Saludos

      Responder
      • José Ignacio Marina septiembre 14, 2018

        Gracias, Adrián.

        La verdad es que sí, que conocer y aceptar tu Luna y tu Saturno es un excelente comienzo para fluir en el Aceptar…

        Responder

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